Home

¿Te has puesto a pensar que no estamos tan alejados de la paternidad? Aunque aún no seamos padres, de alguna manera tenemos la experiencia de los nuestros, o es que acaso nunca has dicho cosas como “Cuando sea mamá no seré tan regañona como la mía” o “Cuando sea papá no seré tan bravo como el mío”. Esto es porque así como fuimos bebés, tuvimos padres o figuras paternas si nuestros padres biológicos no estuvieron allí, y de ellos aprendimos algunas funciones de maternidad y paternidad.

Con esta bella reflexión, empezó nuestra clase de Aspectos emocionales en el embarazo. Una charla muy interesante acerca de las emociones que sufren papá y mamá en estas 40 semanas, e incluso después, que NO se resumen en Depresión postparto. Un dato muy curioso es que, contrario a lo que muchos piensan, la depresión postparto es poco común, solo le da al 13% de las mamás…y como todo se puede tratar.

Nos preguntaron cuál fue la primera preocupación que tuvimos al saber que estábamos embarazados. Yo respondí sin dudarlo, la salud. Cuando nos hicimos la prueba y sacamos la cita para la ecografía, me preocupé porque empecé a pensar en esas series médicas que tanto me gustaba ver Grey’s Anatomy y Private Practice y recordé los casos de embarazos ectópicos. Mi miedo era que mi bebé no estuviera bien implantado y tuviera el riesgo de perderlo. Es normal preocuparse, pero esto no debe ser una causa de estrés prolongado..ahí empiezan los problemas. Es increíble cómo todo lo que vivimos real o ficticio, a través de nuestras experiencias o las de otros, empiezan a afectar nuestra forma de pensar, y se van creando miedos. En general durante los 3 primeros meses este miedo puede ser frecuente, pues son los meses de mayor cuidado, pero no debemos estresarnos pensando en si todo estará bien, si nuestro cuerpo está sano, si el bebé está creciendo bien. Debemos hacer imagenes mentales, visualizando nuestro bienestar y tener en cuenta que nosotros no controlamos nuestra biología, nadie puede controlar si se enferma o no. Hacemos lo mejor posible para sentirnos bien y debemos ser siempre positivos y diligentes.

Dicen que “una célula siempre querrá ser dos” Es decir que nuestro deseo de reproducirnos siempre está presente, tal vez más en unos que en otros, pero es algo natural. Así como fuimos bebés, y sabemos (aunque no nos acordemos) qué significa ser bebé, también seremos padres, incluso jugamos a ser padres cuando éramos niños. La oportunidad que tenemos ahora que estamos cerca de ser padres de verdad, es retomar esa experiencia de nuestros padres y ver como podemos volver a escribir la historia, decidir qué editamos, que no tomamos e intentar ser mejores. Nadie es perfecto, todos cometemos errores. Y en este bello mundo de la paternidad nadie tiene la verdad absoluta, todos intentamos e intentaremos hacerlo bien, cada vez mejor.

En la charla, la doctora compartió otros sentimientos y emociones como la ambivalencia, el estrés, la preocupación por qué pensarán los demás, de mi, de mi cuerpo, de mi esposa. Tantos sentimientos que uno no se imagina y que cada quien vive de forma diferente. Lo importante es saber que todos estamos llenos de sentimientos que es bueno compartir. A veces te guardas tus sentimientos y eso no es saludable, solo vas llenando ese cajón y llegará el día en que ya no le cabe más. Ante los sentimientos es muy difícil decidir no sentirlos, uno simplemente los va desarrollando y eso está bien, así somos, llenos de emociones. Pero si podemos buscar maneras para controlarlos, para disfrutarlos.

Durante mi embarazo he estado en dos situaciones en las que he dicho “Uy estoy como muy llorona, todo me afecta”. Fueron dos momentos de estrés, de pre-ocupación, es decir de ocuparme de cosas que aún no habían pasado y que terminaron en llanto. ¡Pero qué rico llanto! Después de llorar y hablar con mi pareja quedé como nueva. A las embarazadas nos dicen muchos cuentos “No llores que eso le hace daño al bebé” “No te estreses que el bebé también se estresa” y esto muchas veces lo único que hace es evitar que nos desahoguemos. La doctora nos explicaba que bioquímicamente todos estos cambios de temperamento, que no solo suceden en las embarazadas, son buenos estímulos para el bebé. Que lo importante es que esos periodos de estrés o preocupación no sean prolongados en el tiempo, pues la bioquímica nos puede traicionar. Así que Mamitas a desahogarse, a buscar apoyo, a hablar o llorar cuando lo necesiten, también aprender a filtrar comentarios. Y los esposos, acompañantes o familiares a ser muy comprensivos y positivos, a dar palabras de apoyo y no de recriminación, recuerden que cada experiencia de embarazo es única, nada de comparar con lo que hacían o lo que vivieron otras mamás.

Después del nacimiento también vendrán miedos, sobre la lactancia, el cuidado del bebé, la recuperación y demás. Pero creo que cuando eres papá nunca dejas de preocuparte, más adelante será si se le va bien en el colegio, si consiguió trabajo, si viajó, etc, etc, etc. Para eso estamos los papás, para velar por el bienestar de nuestros hijos, lo importante es controlar y disfrutar esas emociones de la paternidad.

Anuncios

Un pensamiento en ““Una célula siempre querrá ser dos”

  1. Yo me encuentro en esa primera fase del primer trimestre (semana 10 de embarazo) de miedo a todo, preocupación por todo y cero disfrute de mi estado. Pero vamos, que ya me he puesto fecha para que esto acabe: con la eco de la semana 12 o empiezo a gritar lo contenta que estoy con mi embarazo o me las voy a tener que ver muy seriamente conmigo misma.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s